Se supone que las despedidas deban ser tristes, que decir adiós es algo muy difícil que debemos llorar porque ya no estaremos juntos, que al llegar cada quien a su casa debamos emborracharnos contarles nuestras penas a nuestro gran amigo despecho, que debemos pasar días y mas que todo noches mirando hacia atrás volviendo a añorar todo es que teníamos y que se supone ahora volvemos a necesitar mas que nunca, cortar el mundo justo en donde estamos para recrear un abismo, esto es lo que nos dice el código de la vida, lo que nos han enseñado siempre. El procedimiento de rutina, pero tu y yo sabemos que la razón principal por la que nos juntamos es porque ninguno de los 2 era seguidor de casi toda regla, por el contrario siempre estábamos desafiando todo, incluso lo que es universal, por eso honremos esta despedida como solo nosotros podríamos hacerlo, sonriamos, celebremos, cantemos y digámonos adiós en fiesta, porque para mi la regla después de haberla pasado tan bien es reír e irme en paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario